Au revoir Sarkozy – micro crónica de una derrota anunciada

Por la tarde los carteles electorales parecían una premonición.

Mucho cachondeíto antes de las elecciones. En el Auchan (Alcampo) ponían Flanby (mote poco elogioso de Hollande) al lado del queso President.

19:25h. antes de que se conozcan los resultados oficiales (ya conocidos en Twitter y la prensa belga y suiza) nos encontramos esta fiesta en la plaza Sathonay. En los carteles, el famoso “casse toi pauvre con” (pírate pobre imbécil) que ha marcado la presidencia Sarkozysta, y “un vuelo charter para Sarkozy” homenaje a los vuelos en los que se expulsa a los inmigrantes.

A la misma hora, seguían votando en la ‘Mairie’ del barrio, unos metros más allá.

20:00 h Victoria de Hollande confirmada.

Primeros gritos en la calle. Sale el arcoiris.

Nos enteramos de que el Transbordeur, el local donde los socialistas lyoneses celebran la victoria está bloqueado, demasiada gente quiere celebrarlo.

23:30. Cansados de esperar el discurso de Hollande en Paris, al volver a pasar por la plaza Sathonay nos encontramos esta fiesta espontánea. No nos quedamos a filmarla, pero había hasta una fanfarria.

Y nada, inauguramos la sección de François Hollande, aunque mantenemos la de Sarkozy, que seguro que seguirá dando que hablar.

Adieu, Merkozy.

Otra versión. Goodbye Lenain (el enano) Los analistas dirán lo que quieran pero esto ha sido claramente un voto contra Sarkozy. Ahora empieza lo más difícil para François Hollande, 1er presidente socialista en Francia desde hace 31 años.

Diario de campaña de Hollande: 1- Me aburro

Dibujo: Etienne Barthomeuf
Dibujo: Etienne Barthomeuf

Querido diario:

Me aburro un poco. No es que me esté matando en esta campaña, la verdad… Y los sondeos me siguen dando la victoria machaconamente.

Los de Paris Match nos han hecho una pequeña jugarreta la semana pasada, pero este tipo de cosas a la larga nos pueden beneficiar. A ver si nos hacen alguna más.

Vale que Sarkozy ha conseguido que sus compis europeos no me quieran recibir, pero estas cosas a los franceses no les hacen ninguna gracia. Además a Merkel le tienen mucho paquete gracias -también- a Nicolas, que se ha pasado de germanófilo.

Lo de la harina también está muy bien. Sales en todos lados… Además Valérie me dice que quedé muy bien con mi reacción tranquila.

Y ahora va Sarko -el exeuropeísta convencido- y propone revisar el tratado de Schengen, y si no se aceptan nuestras condiciones, anularlo. Con dos… demagogias.

Yo entiendo que está desesperado, yo también lo estaría si fuese el lider europeo peor valorado, vale que esté cansado, pero es que me lo pone a huevo.

Pues nada. A seguir calladico, cumpliendo con mi agenda electoral, tirando a tranquila, y dejemos que el histriónico éste siga cavando su propia tumba política. [bostezo]

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* Serie de posts inspirada en el documental “Dans la peau de Vladimir Poutine” (En la piel de Vladimir Putin) de Karl Zéro y Daisy D’Errata en el que el presi ruso cuenta su vida en primera persona. Si podéis no os lo perdáis.

Guerra nuclear en la campaña presidencial francesa

Dibujo Etienne Barthomeuf/ guión elcruasanambulante.

Nicolas Sarkozy ha apretado el botón nuclear.

El objetivo no es Irán sino el Partido Socialista francés, su candidato a las presidenciales François Hollande y en el fondo es un intento de dejar a la izquierda francesa más arrasada que Nagasaki e Hiroshima juntas. Todo vale.

Es verdad que la negociación de Hollande con los Verdes has sido bastante torpe. Sobre todo sabiendo cómo se las gasta el contrincante.

François Hollande pactó un acuerdo anti-Sarkozy con los verdes de Eva Joly de cara a las presidenciales de 2012.

Cuando ya estaba a punto de firmarse, Hollande recibió una amigable llamada del gigante eléctrico Areva y el documento final incluía unos misteriosos retoques en el capítulo de la reducción del uso de la energía nuclear para producir electricidad.

En una sola tacada el líder socialista ha traicionado a los Verdes de Eva Joly y a la vez ha quedado como un ‘loco ecologista’ que quiere acabar con un sector estratégico de la economía francesa. Jugada maestra.

Sarkozy, que no las tiene todas consigo en los sondeos se encontró el plato servido en bandeja. Y se ha lanzado a ello con voracidad. Se ha desplazado a una de las mayores centrales francesas a explicar rodeado de trabajadores que él nunca abandonará la energía nuclear.

Los titulares son elocuentes. “Sarkozy atomiza a Hollande”; “Sarkozy no abandonará el sector nuclear”; “Sarkozy defiende el sector nuclear frente a la vuelta a la edad media del Partido Socialista”; “Sarkozy: el fin del sector nuclear una catástrofe, un cataclismo” 

Y eso que Hollande no busca -ni mucho menos- el cierre de las casi 90 centrales nucleares francesas.

Cuando François Hollande ha criticado la posición rígida de Angela Merkel en la solución de la crisis del euro Sarkozy ha arremetido contra sus declaraciones “anti-alemanas”. Esta estrategia de exageración, acoso y derribo está dando sus frutos. Hollande pierde puntos en intención de voto.

Una muestra del ambiente electoral.

Y lo que nos queda.