Qué difícil es hablar el español

Mítica foto que nos han encontrado los de http://www.acuareladigital.com/

Sí, es muy fácil reírse de lo difícil que es aprender francés: en el lenguaje hablado se comen la mitad de las palabras escritas, la pronunciación puede convertirse en una misión imposible y si pretendes escribir, tienes que aprender acentos que no sabías que tu teclado era capaz de hacer.

Pero la lengua de Cervantes también tiene telita, especialmente si cambias de región, de país… Nos lo ha recordado este video encontrado por el maestro cruasán por antonomasia Michel Mompontet (si entendéis francés no os perdáis su programa Monoeil).

Los autores son InténtaloCarito. Unos cachondos (en el sentido madrileño del término).

Advertencia para oídos sensibles: la canción es tremendamente pegadiza

Faltas de ortografía en francés: los “croissants” también sufren

Sí cruasanes, ya lo sé. Los acentos son imposibles, los verbos tienen mil excepciones, hay palabras que, contra toda regla, son femeninas en vez de masculinas, o al contrario. El francés no es una lengua fácil. Entender y hablar este idioma puede ser una tarea medianamente simple… escribirla es otra cantar. Pero que sepáis que no sólo vosotros, alumnos cruasanes de la escuela de idiomas, sufrís con el francés. Los gabachos también lloran, y mucho.

Desde hace unos años, Francia ha visto crecer “el negocio de la ortografía”. Empresas como Orthogagne, en Lille, ayudan día a día tanto a licenciados de ingeniería que no saben redactar un informe, como a jefes de empresa o empleados. Pero no son los únicos. La empresa Woonoz en Lyon, creó en 2002 el certificado Voltaire, un nuevo diploma que tras evaluar tu nivel de faltas, acredita en tu currículum tu dominio de la lengua. Cada año, entre 100.000 y 150.000 personas intentan sacarse el certificado Voltaire. Según Pascal Hostachy, director de Woonoz, “el problema va en aumento”.

Pero ¿cuál es el problema?  Bernard Fripiat, coach de ortografía, habla de emails. “Hoy en día tienes que reaccionar. Aunque seas el jefe, ya no puedes llamar a tu secretaria para dictarle una carta. Ahora tú mismo mandas el mail y por supuesto, no le pides a tu secretaria que te lo corrija…”. ¿Pero porqué no? Pues porque en Francia, país de las letras, de los humanistas, de Voltaire y Victor Hugo, hacer faltas de ortografía se vive como una auténtica humillación pública.  Así que, como con las hemorroides, se sufre en silencio. Por eso las personas que piden ayuda a Woonoz o a Orthogagne suelen firmar una cláusula de privacidad antes de empezar su formación. Porque asumen que tienen un problema, pero no delante de los demás.

Los mails no son, por supuesto, el único problema. Las dichas generaciones Facebook y MSN escriben a sus coleguis fonéticamente, para desgracia de sus profesores. Por eso las faltas aumentan komo n Spaña cuand mndas 1sms. Así que, ya puedes haberte comido 7 años de aeronáutica que como cometas faltas de ortografía, en Francia lo llevas claro.

¿Cómo mejorar? Siempre quedarán los dictados de Bernard Pivot en la cadena TV5 Monde… al parecer muy eficaces. Sino, seguir mejorando en la academia. Y para reírse un poco del tema, podéis echarle un ojo a la serie Orthogaffe.com