La boda de Carla de Alba y el embarazo de la Duquesa Bruni

¡A vuestros refugios, cruasanes ambulantes!

Los españoles que vivimos en Francia (y viceversa, supongo) estamos siendo bombardeados desde ambos lados de los Pirineos.

Gabi García - Ilustración. http://gabilustracion.blogspot.com/

La coincidencia de fechas entre la boda de la Duquesa de Alba y el nacimiento del primero de la dinastía Sarkozy-Bruni nos tiene en un sinvivir.

Pones el Telediario (de TVE, el de todos). Como son las 14:45 ves el ratito de ‘Corazón’. Monográfico. La despedida de solteros, Cayetana, el vestido, Alfonso Díez muy enamorado. Que sí, que Fran Rivera va a la boda.

No me quiero ni imaginar las salvajadas que estarán diciendo en programas del corazón con menos escrúpulos que el familiar paripé de la Igartiburu.

Abres cualquier página web y te encuentras la portada de Interviu. “LA DUQUESA EN TOP-LESS EN SUS VACACIONES EN IBIZA”. En la letra pequeña te explican que la foto es de hace tropecientos años.

Como decía el periodista Antonio Delgado: ¡Exclusiva! portada de Interviu de la semana que viene:

Llega el Telediario. Cuando has tenido suficiente con las elecciones, la crisis y Mourinho pones la radio francesa, o la tele.

La cuestión del churumbel está presente, pero hay que reconocer que hasta ahora es más soportable que lo de la Duquesa, que parece que lleva un año casándose.

Muchos chistes, eso sí, con la oportunidad del embarazo De Bruni en pleno arranque de la carrera para las Presidenciales (abril 2012). “Epidural electoral” decía el inefable @Pierrederuelle en Twitter.

También han dado que hablar, y momentos memorables en los guiñoles, las declaraciones de Bruni a la prensa extranjera.

Quizás la revelación del año: Sarkozy es un experto botánico que “conoce los nombres de las plantas en latín”. Así la sedujo en aquellos primeros días de amor desinteresado. Todo ello mientras se multiplican escándalos de espionaje y corrupción que se empeñan en salpicar al futuro papá.

En fin. Supongo que en cuanto nazca la criatura tendremos derecho a nuestra ración de brasa, pero en la Belle France, el cotilleo se lleva con algo más de discreción. Siempre que no acudas a la prensa especializada, la ‘presse people’. Como ‘Voici’.

Y así andamos, esquivando proyectiles. ¡¡Kabuummm!!*

*Del francés, kaboum

Francia se mofa del Air Sarko One

Un avión de 180 millones de euros para estar a la altura de Estados Unidos. Ya sabíamos que Nicolas Sarkozy suele estar muy preocupado por estar a la altura, como describe este video del magnifiqueLe Petit Journal‘ de Canal +:

El aparato ha sido estrenado para viajar a Corea del Sur, donde Francia asume la presidencia del G20… Y ya sabemos también cuánto le gusta a Sarkozy presidir cosas, lo que sea. Es fácil imaginarese la conversación doméstica en el Elíseo:

“- Carla, no me puedo presentar a presidir el G20 con esta mierda de avión. Parece un vespino. Obama se ríe de mi.

-Ya lo sé, Nico, ‘mon amoureux’, pero es que no sé si ‘les français’ van a entender que estrenes tu avioncito ahora, con la crisis, la reforma de las pensiones… Te voy a componer una canción.”

La prensa nacional se lo está pasando bomba con el avión. Para empezar, le han puesto el mote. Le Monde titulaba ayer “Air Sarko One, un avión convertido en el símbolo del bling-bling presidencial”. (El bling-bling es el lado ‘chic’ del presidente de las Ray Ban. Hay hasta un grupo de Facebook sobre el tema, Nicolas Bling Bling).

Ayer en BFM TV después de presentar las características del avión, terminaban diciendo: “sin embargo el Air Force One del presidente Obama es diez metros más largo y además, tiene dos”. Qué mala leche.

Que conste que el Airbus que ha comprado Sarkozy con la ingente cantidad de pasta que pagamos al fisco francés es de segunda mano. Un Airbus A330 vendido por Air Caraïbes por 80 millones. 

Además hay que decir que los antiguos aviones de la Presidencia francesa no permitían viajar a Asia o América sin escalas  y por lo visto perdían la cobertura dejando incomunicado al presidente hacia el final del viaje.

Los otros 100 millones de euros se han ido en convertirlo en un avión presidencial como debe ser. Ducha, habitación privada, sala de reuniones, centro de comunicaciones encriptadas…

(No perderse el ‘carré économique’ para los colaboradores más lejanos y los miembros del equipaje. Viajar ahí sí que debe dar síndrome de la clase turista)

Encima, algún periodista sin escrúpulos se ha inventado que el avión tenía un horno de pizzas italiano para contentar a ‘Carlita’.

En España tenemos un poblema de exceso de prensa del corazón. En Francia, la prensa no tiene corazón. Al menos con su presidente.