La Revista Mongolia y Corinna: viaje romántico por los Alpes franceses

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Al pie del glaciar de Les Deux Alpes. Al fondo, el Mont Blanc.

Sí, amigas y amigos.

El Cruasán vuelve, sin previo aviso y después de un provechoso barbecho con una inquietante exclusiva: las fotos que demuestran el viaje de Corinna y la Revista Mongolia a los Alpes franceses.

La Revista Mongolia y Corinna fueron vistos juntos por uno de los reporteros del Cruasán al pie del glaciar de Les Deux Alpes, una de las estaciones de esquí más en boga entre la alta sociedad de Alcorcón. 

Luis Bárcenas, gran aficionado al esquí, no andaría lejos probablemente.

No tenemos pruebas para demostrar esto último pero hemos fabricado una recreación con Photoshop.

El mito, por los suelos

Desgraciadamente y a pesar de sus buenas intenciones, su sección de periodismo serio y su presunta independencia editorial, en sólo unos meses la Revista Mongolia parece haber cedido a la tentación de acercarse a la atrayente órbita del poder político – mediático – aristocrático.

Triste, pero incierto porque tampoco tenemos pruebas de esto último.

Pero tenemos otra recreación.

Para insultar y difamar, o simplemente para el público escarnio pueden utilizar el Twitter de Revista Mongolia o su página de Facebook.

* Nota para Cruasanes Ambulantes: sí, te puedes suscribir a Mongolia aunque vivas en Francia (o en otro sitio, vaya).

Aunque vayan de desparramados en el fondo son gente formal y la revista te llega todos los meses a casa. Mola.

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Menage a trois. Pausa en un restaurante de altitud. Corrían los sobres como las pipas en la plaza del pueblo.
Bárcenas, Corinna y Mongolia
Juntos. Los tres. Acaramelados.

Tartiflette de camembert sin nata

Esto es un sacrilegio para los amantes de la verdadera tartiflette.

La idea de hacerla sin nata viene de la necesidad. Tenía patatas, un camembert en sus últimas horas de gloria y bacon.

Pero también lo hice así porque la receta completa me parece demasiado pesada. La cocina francesa es propensa a la nata y la mantequilla y esto, sumado a las patatas, es una auténtica bomba para el estómago.

La tartiflette, su primo hermano el gratin dauphinois y su sobrina la Vercoflette (tartiflette con queso azul de Vercors) son platos de los Alpes. Perfectos para comer de noche, después de una jornada de esquí quemando calorías y con -10º C de temperatura en el exterior del chalet.

De hecho cuenta Wikipedia que el nombre tartiflette se inventó en las estaciones de esquí. El plato original de Saboya se llama «la péla» y se parece más a esta receta. La web especializada en esquí Skipass la ha convertido en su lema: ‘In tartiflette we trust’, parodiando el “In God we trust” escrito en el dólar.

Pues eso, la tartiflette está muy bien después del esquí, pero un miércoles en casa antes de ir a trabajar no es muy recomendable.

Así que

Tartiflette versión ligera y a tu manera

Ingredientes: Patatas, el queso que te apetezca o el que tengas, bacon, cebolla y/o ajo perejil y un chorretín de aceite.

Preparación: Un poco de aceite en la bandeja de horno para que no se pegue. Patatas cortadas con o sin piel, cebolla y/o ajo. Otro poco de aceite por encima y sal.

Unos minutos al horno a 180-200º.

Cuando han empezado a cocerse un poco añades el bacon y el queso. Si te apetece puedes añadir un poco de vino blanco.

Esperas a que esté todo bien cocido y opcionalmente, le das un toque de gratinado.

Yo le puse un poco de perejil para la foto y porque está rico.