C’est, sans doute, une de nos expressions françaises préférées… D’autant plus qu’elle est strictement intraduisible à l’espagnol. Et c’est pourquoi, elle est devenue un de piliers du ‘franchuñol’, langue officielle et inévitable d’un Cruasán. Même en parlant l’espagnol, nous disons «n’importe quoi» toutes les deux secondes! Définitivement c’est n’importe quoi notre truc.
Mi colegui flo COMIENDO delante de mi a mediodia, pero me cae bien
Cruasanes, mi Ramadán no ha empezado precisamente como Dios manda. En Lorient amanecía esta mañana a las 6:57. El despertador sonaba a las 6:30 y sin dudarlo lo apagué , no regrets. «Que no se te olvide beber agua por la mañana, es super importante para aguantar el día» me decía mi colega Sami, musulmán de pura cepa. Mi espíritu vago y en vacaciones ganaba la partida. Los rayos de sol me despertaron a las 9:30: demasiado tarde, empieza la jornada de ayuno.
Las primeras horas no fueron mal. Me acostumbré al sonido extraño de mis tripas suplicando un desayuno y pude concentrarme en el trabajo. A mediodía hice una pausa para hacer la siesta, sin comer claro está, y me fue de gran ayuda. Me levanté con ganas de trabajar y con algo de sed. Acompañar a mi colega Florencia a hacer un reportaje sobre «el arroz con leche» fue la peor parte. Bueno, no fue la peor, la peor fue darme cuenta de que al «no creer», al no ser musulmana, mis ganas de Ramadán flaqueaban con más facilidad. Si no fuera por Sami, me sentiría terriblemente sola. Todo el mundo come a mediodía, entre horas, en las pausas-café, con el cigarro, ¡se come! Comemos mucho.
En Lorient anochece a las 21:40. Sami y yo ya hemos elegido un restaurante para celebrar nuestro primer día de Ramadán superado. Más mañana…
Par Icmandic. Repris du blog de l’ESJ à Lorient
Quand on est originaire d’une région celte qui n’est pas la Bretagne mais la Galice, le regard sur le FIL change et les comparaisons semblent tout de même inévitables.
Pour tous les Espagnols qui auraient eu l’opportunité d’aller au Mundo Celta de Ortigueira, ils seraient surpris par le concept du Festival Interceltique de Lorient. La ville bretonne n’accueille pas que des groupes celtiques traditionnels ou de la « worldwide ». Bien au contraire, la musique représente un aspect des identités celtes. Ainsi, conférences, ateliers de danses traditionnelles, jeux et sports bretons, théâtre breton, concours de cornemuses galiciennes, asturiennes, écossaises… Sa diversité n’a pas de limites ni de frontières. Pourtant quelque chose attire notre attention: le public festivalier. 80% des personnes qui se baladent au port de plaisance dépassent les 40 ans. C’est aussi une question de localisation: les jeunes fréquentent plutôt la rue du port. Mais ce n’est pas tout. Alain Stivell à 21€, The Cranberries à 40€ et ainsi de suite…
Nous avons eu le plaisir de rencontrer le directeur et programmateur du festival d’Ortigueira, Alberto Balboa. La petite ville galicienne accueille cet évènement musical et totalement gratuit depuis plus de trente ans. Le public est jeune dans sa majorité. L’esprit réside dans l’amour qu’il porte à la musique celte traditionnelle. Pas de place pour la « worlwide ». « Nous savons que les jeunes n’aimeraient pas venir dans un concert pop au festival même si les origines du groupe sont celtes, nous raconte-t-il. A Lorient, le public l’accepte et aime cette diversité. » C’est pourquoi, lors de notre rencontre à l’Espace Marine près du concert Rokia Traoré, il se disait étonné au point que lui-même «n’aurait jamais pensé à mettre des chaises dans un concert! » C’est sûrement une question de culture festivalière différente…
Para aquellos que hayan tenido la oportunidad de vivir el Mundo Celta de Ortigueira, alucinarían con el concepto de este festival. Ya sea por cuestión de identidad o de cultura, aquí no solo hay música y grupos punteros, también conferencias, talleres de danzas tradicionales, cine bretón, concursos de gaitas gallegas, asturianas y escocesas…
Desde hace cuarenta años, Lorient reivindica lenguas minoritarias y anima a todos los célticos a vivir su cultura local. Lo sorprendente es el público. El 80% de la gente que hemos visto por el paseo marítimo de Lorient supera los cuarenta años. La razón es tan simple como su precio: de media se pagan unos 20€ por concierto. A pesar de un festival «off» bastante importante y el famoso «quai de bretagne» en el que hay conciertos gratuitos, la gente joven carece de espacio y dinero en Lorient para disfrutar de toda la programación.
Hablando con Alberto Balboa, director del festival de Ortigueira, comentábamos lo raro que sería tener un festival parecido en España «¡jamás se nos ocurriría poner sillas en un concierto!» me comentaba. Cuestión de cultura seguramente…
Cruasanes, el Ramadán comienza en unas horas. El mundo musulmán se prepara para 28 dias de ayuno. Y desde nuestro blog, hemos decidido, siempre con el mayor de los respetos, vivir de primera mano esta experiencia. Sin ánimos de imitar a Samanta Villar (ni muchísimo menos, queremos ser mas profesionales), os contamos el día a día de una persona no creyente que, guiada por un musulmán, vivirá este periodo de recogimiento. Las horas pasan, el Ramadán comienza.
María Fernanda con un bonito peinado de tirabuzones. (Copyleft Cruasán)
De ésta estoy bastante orgulloso porque la saqué yo solito. Fue en París, paseando cerca de Los Campos Elíseos. Pasé por una tienda de vinos y vendían un sacacorchos (lo normal).
En francés: ‘tire-bouchon’ (tira-tapón, tampoco se han comido mucho la cabeza, como en castellano). Entonces mis déndritas y sinápsis empezaron a relacionar: tire-bouchon… tirabuzón…
Osea que los preciosos bucles -otra palabra francesa- que se hacen a las niñas los domingos vienen del sacacorchos. Hay que ser alcornoque.
Acabo de aprender (una vez más el franchuñol: je viens de apprendre) que la palabra charcutería viene del francés chair cuite, osea ‘carne cocinada’ o más bien ‘cocida’.
Gracias a Julien Cooper y sus brutales amplis-bidón.
Je viens de apprendre que le mot ‘charcuterie’ viens de ‘chair cuite’. Il n’y a pas beaucoup de espagnols qui le savent, mais j’en suis sûr que pas mal de français le savaient pas non plus. En espagnol c’est encore une fois un mot repris du français, ‘charcutería’.
Grâce a Julien Cooper et ses incroyables amplis-bidon.
Cruasanes, esta semana nos vamos al Festival Intercéltico de Lorient, en Bretaña. Las gaitas ametrallarán nuestros oidos durante los próximos diez días. Gelocatil en mano, nos damos un paseo por el puerto de esta pequeña ciudad, meca de la música celta y de la identidad bretona. Entre hombres barbudos y pintas descomunales, un efluvio agudo y antigaiteiro ataca el ambiente. No pueden ser ellos…desgraciadamente sí, la pesadilla revive, aquí están. Siempre a la vuelta de la esquina, entre sus mini bafles y ataviados con plumas tradicionales: los peruanos del domingo a mediodía nos persiguen de nuevo. La música celta no pega con su interpretación imparable de «My heart will go on» de la peli Titanic a base de zampoñas. La inestimable cultura indígena peruana se ve reducida a un espectáculo molesto y sobre todo «fuera de tono». Y tienen su éxito: ¡mi-no-entender! Esperemos que el estruendo celta apague con sus gaitas la llama comercial peruana. Más impresiones mañana, siempre después del desayuno…
Si oyes a un cruasán decirte ‘aparentemente‘ cada dos por tres y sin venir a cuento es normal. El apparemment francés se pega con facilidad y se utiliza cada dos por tres.