El guaperas quiere vivir su vida…

Era Xavier en L´auberge espagnole (Una casa de locos). Le conocimos jovencito, búscandose la vida de Erasmus en Barcelona, inocente y enamorado de la Amélie francesa, Audrey Tautou.  A partir de ahí y como es el caso de algunos afortunados, su carrera despegó y se convirtió en el guaperas franchute.

Despertó buenas críticas con su De battre mon coeur s´est arrêté de Jacques Audiard. De repente Xavier y sus líos amorosos de veinteañero se quedaron atrás y apareció una especie de Colin Farrell a la francesa, cañero y expresivo.

Hoy estrena L´homme qui voulait vivre sa vie (El hombre que quería vivir su vida). Basado en una novela del bien amado por el público francés, Douglas Kennedy, el film presenta a un Romain Duris  desesperado por su divorcio y amargado por su profesión de abogado famoso. El argumento: un tópico. La peli: previsible. Duris empieza bien peinadito, viviendo en una de aquellas casas de ensueño con LA mujer y LOS niños y a partir de ahí se suceden las calamidades: asesinato del tipo “uy qué despiste”, escapada, lloros y de repente un resquicio de luz. Menos mal, el director,  Eric Lartigau, nos regala unas instantáneas sorprendentes de la costa croata, de sus habitantes y de su cultura. Y eso sí, si la película se salva es por su intérprete. A medida que Duris se va despeinando, las risitas femeninas en la sala oscura van en aumento y su personaje va cogiendo fuerza. Hombre atormentado,  L´homme qui voulait vivre sa vie es una historia mil y una veces contada en el cine pero con un actor que salva con creces la hora y media.