Política para ‘amateurs’

Sarkozy y Villepin: cómo se lo pasan.

La política francesa es un gran guiñol. Bueno, es que la palabra guiñol es francesa. El teatrillo de ‘guignol’ nació por aquí, en Lyon, pero esa es otra historia.

Ahora Villepin, el guaperas que dijo ‘No a la Guerra’ de Irak ante la ONU como ministro de Exteriores, ha soltado que Nicolás Sarkozy “Es un problema para Francia”, un peligro, vamos.

Sarkozy ha respondido que “se ha vuelto loco”. El primer ministro Fillón ha ido más allá explicando que es como su ‘setter’ irlandés: “Il est beau, il est grand, mais il est complètement fou!” (Es guapo, es grande, [alto] pero está completamente loco).

Porque Villepin sigue perteneciendo a la UMP, la coalición conservadora detrás de Sarkozy. Algunos diputados de la UMP han dicho que lo del guaperas ex primer ministro es ‘esquizofrénico’.

Este video de los guiñoles de Canal +, toda una institución en el país del Cruasán, aparece en buen momento, hoy es el 40 aniversario de la muerte del general De Gaulle.

Esta mañana Villepin ha vuelto a la radio para matizar sus declaraciones. Bueno, sólo ha dicho que Nicolás Sarkozy es UNO DE los problemas de la Francia. Fino, el matiz.

Hay que recordar que el pasado verano Villepin creó su propio partido para intentar competir con Sarkozy en las presidenciales de 2012. A ver cómo le va.

Mientras el ex presidente Chirac otra vez al banquillo de los acusados por un caso de corrupción. De hecho, Chirac y Villepin siempre se han llevado a matar con Sarkozy y al ex presidente le ha ido muy mal desde que ‘Sarko’ está en el Gobierno ¿casualidades?

La refriega se produce a unos días de una renovación ministerial anunciada hace meses, que se ha convertido en un folletín por entregas de suspense político.

En fin, con lo aburrida que es la política española con su disciplina de partido, el guiñol francés resulta mucho más animado.

La huelga del Cruasán

Yo no sé si voy, de todas formas vivo en Francia. Para los expatriados de larga duración como los cruasanes que escriben, estos días de huelga general son rarunos.

Como ocurre en las elecciones, en los grandes escándalos o tras un atentado, miramos más internet, las radios, telediarios, preguntamos más a los colegas… De repente, se nota más la distancia.

En Francia las huelgas son como los cruasanes o las baguettes: algo cotidiano ¡Pero allí hace ya ocho años de la última!

A mí la huelga general de 2002 me tocó en España: lo de Urdaci, el decretazo, y luego vendría lo de Cé-Cé-O-O y todo eso (gran momento político-mediàtico) mezclado con las manis contra la Guerra de Aznar, al menos en mi recuerdo.

Y yo ¿iría a la huelga si estuviese en España? Pues no lo sé.

Es posible que estuviera trabajando en un medio en el que -con un salario en torno a los 1000 euros- me harían saber, enseñándome la carta de despido, que sí, que tengo derecho a hacer huelga pero poco. Y eso contando con que tuviera un trabajo! Es posible.

Toxo y Cándido, todo el día juntos. Foto: AFP

Políticamente no veo yo nada claro lo que se juegan los unos (Cándido y Toxo que parecen Epi y Blas, todo el día juntos últimamente) y los otros ( la derecha y esta especie de Gobierno). Me parece más bien turbio.

Si me decidiese a hacer la huelga, entonces habría ido sin dudarlo a la pasacalles de precari@s que empezaba a las 17:00 en Tribunal.

Esa sí que es una causa ‘impepinable’ y urgente que merecería un par de semanas de huelga. Y no está entre las prioridades de la reforma laboral del Gobierno, y me temo que tampoco mucho entre las de los sindicatos, pese a la cantinela.