Aquí no hay Reyes (vaya, vaya)

¿Qué tontería, no? Pero sí, el día de Reyes es uno de esos en los que el Cruasán se siente ‘raruno’. Ya hemos hablado de ello, ocurre en días de elecciones, de huelga general… Días en los que la cosa está que arde por allí y claro, en Francia no pasa nada de nada.

Forges, ayer en El País. No viene a cuento, pero es genial.

No es que crea en los Reyes Magos (bueno, un poco) pero a nadie que haya tenido la suerte de vivirlo se le olvida la emoción de esos días… la magia que viven los niños es contagiosa y además uno mismo ha trabajado en la Cabalgata de Madrid unos cuantos años. Pero esa es otra historia.

En Francia, si no cae en domingo -como este año- el día 2 de enero ya estamos de ‘rentrée’ otra vez. Y si te he visto no me acuerdo, Navidades. Por otro lado, ocurre en todo el mundo excepto en España, Uruguay, partes de Alemania y Austria, Italia, Suecia, Finlandia, Croacia, Liechtenstein, Eslovaquia y en partes de Suiza dice Wikipedia, que acaba de cumplir 10 años.

José Andrés, el cocinero que triunfa en los USA se lo decía hoy a sus fans en Twitter:

Pero algún resto queda en Francia, que los pirineos no separan tanto: la Galette des Rois, que se come el día de la Epifanía osea, hoy 6 de enero. Como el roscón, dicen que viene de las fiestas saturnales romanas. Además aquí la receta tradicional es de pasta de almendras, osea, mazapán. Otra de las recetas es idéntica al roscón, con su agua de azahar (soupe de fleur de oranger) y todo.

http://www.cuisine-de-reve.com/

Cuentan -de nuevo la Wikipedia- que durante la Revolución Francesa intentaron sin éxito cambiarle el nombre por Galette de L’égalité.

No vamos a meternos en debates históricos casi arqueológicos (aunque podríamos, ahora que he descubierto que existe el Instituto de Mecánica Celeste y de Cálculo de las Efemérides) pero debió ser más o menos en ese momento cuando la Epifanía, los Reyes, dejaron de ser festivo en Francia, para marcar la ‘laicité’ de la Republique. Y también hay niños, por lo visto la tradición es que el más pequeño de la casa reparta la galette a los demás. Contradicciones de ser un país laico de tradición católica, supongo.

URGENTE: addenda de última hora. Hoy es el último día para ver el Belén de Lavapiés… Un belén hiperrealista que ha montado Leo Bassi en La Tabacalera. Si podéis no os lo perdáis. Y si no, echad un ojo por aquí.

Estuvimos con él estas navidades y nos contó el proyecto. En su belén los Reyes son retenidos por el Ejército israelí… Pero con las vacances se nos pasó hacer el post.

La huelga del Cruasán

Yo no sé si voy, de todas formas vivo en Francia. Para los expatriados de larga duración como los cruasanes que escriben, estos días de huelga general son rarunos.

Como ocurre en las elecciones, en los grandes escándalos o tras un atentado, miramos más internet, las radios, telediarios, preguntamos más a los colegas… De repente, se nota más la distancia.

En Francia las huelgas son como los cruasanes o las baguettes: algo cotidiano ¡Pero allí hace ya ocho años de la última!

A mí la huelga general de 2002 me tocó en España: lo de Urdaci, el decretazo, y luego vendría lo de Cé-Cé-O-O y todo eso (gran momento político-mediàtico) mezclado con las manis contra la Guerra de Aznar, al menos en mi recuerdo.

Y yo ¿iría a la huelga si estuviese en España? Pues no lo sé.

Es posible que estuviera trabajando en un medio en el que -con un salario en torno a los 1000 euros- me harían saber, enseñándome la carta de despido, que sí, que tengo derecho a hacer huelga pero poco. Y eso contando con que tuviera un trabajo! Es posible.

Toxo y Cándido, todo el día juntos. Foto: AFP

Políticamente no veo yo nada claro lo que se juegan los unos (Cándido y Toxo que parecen Epi y Blas, todo el día juntos últimamente) y los otros ( la derecha y esta especie de Gobierno). Me parece más bien turbio.

Si me decidiese a hacer la huelga, entonces habría ido sin dudarlo a la pasacalles de precari@s que empezaba a las 17:00 en Tribunal.

Esa sí que es una causa ‘impepinable’ y urgente que merecería un par de semanas de huelga. Y no está entre las prioridades de la reforma laboral del Gobierno, y me temo que tampoco mucho entre las de los sindicatos, pese a la cantinela.